domingo, 27 de mayo de 2012

Me he rendido, me he despedido, he dejado lágrimas de rabia… y gritado a veces hasta vomitar mi alma.
Cuánta rabia es uno capaz de acumular sin darse cuenta…
Cuántas veces cerca del suelo ha de estar para sentirlo real.
Cuánto tiempo debe sentir uno luchar para hacerlo su día a día…
Y por cada caída, sin motivo ni razón, tu lógica es levantar.
Y si caes al final y sin saber por qué, con más ganas hacia arriba.
Poder con todo y más.

 Adaptación.-

viernes, 27 de abril de 2012

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir con color nuevo y no le habla a quien no conoce. Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre el blanco y los puntos sobre las íes a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos, y sentimientos. Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir de tras de ese sueño que lo está desvelando, quien no se permite, por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos. Muere lentamente quien no viaja, no lee, no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo, quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar. Muere lentamente quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante. Muere lentamente quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, quien no pregunta sobre un asunto que desconoce o no responde cuando lo indagan sobre algo que sabe. Muere lentamente quien no comparte sus emociones, alegrías y tristezas, quien no confía, quien no intenta. Muere lentamente quien no intenta superarse, quien no aprende de las piedras del camino de la vida, quien no ama y deja amar. Evitemos la muerte en suaves cuentas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar. Pablo Neruda.-

martes, 10 de abril de 2012




Impresionante el viaje a Madrid.
Cada minuto ha sido vital, cada momento maravilloso, cada encuentro precioso...
¿Destacar algo? Sara. Ojalá pudiera haber pasado más tiempo con ella, porque un día entero se nos hizo corto..

También destacar la sorpresa que me hizo mi hermana apareciendo de repente en Madrid. Por cosas como estas te quiero tanto, por ser única, de las pocas personas que haría eso por mí: recorrerse 300 kilómetros en avión para verme sólo una tarde.

Madrid, volveré. No te quepa duda.

martes, 27 de marzo de 2012




Este amor que quiere ser
acaso pronto será;
pero ¿cuándo ha de volver
lo que acaba de pasar?
Hoy dista mucho de ayer.
¡Ayer es Nunca jamás!
II
Moneda que está en la mano
quizá se deba guardar:
la monedita del alma
se pierde si no se da.

martes, 20 de marzo de 2012




Se abre la Jornada de Puertas Abiertas de la Escuela de Arte León Ortega.
En el día de hoy se ha realizado un concurso de Grafitis, donde el dibujo del elefante ha sido elegido como Primer Premio.

Os invito a venir cada día a nuestra escuela y disfrutar de todos los eventos que se realizarán a lo largo de la Jornada, que durará 10 días.

sábado, 10 de marzo de 2012



Si la vida fuera justa todos tendrían qué comer.
Si la vida fuera justa no existirían las clases sociales y, por tanto, las diferencias de trato entre ellas.
Si la vida fuera justa la gente se preocuparía por cosas que de verdad merecen la pena y no por cualquier gilipollez.
Si la vida fuera justa no habría ni ricos ni pobres, ni opresores ni oprimidos.
Si la vida fuera justa la habríamos aprovechado bien en vez de crear un mundo marcado por el consumismo y el poder político.
Si la vida fuera justa los países los llevarían personas decentes y no chorizos que sobrepasan el poder.
Si la vida fuera justa no nos habrían comido el coco haciéndonos creer que no podríamos vivir sin políticos cuando son ellos los que no nos dejan vivir.
Si la vida fuera justa no tendríamos que llegar a estos límites...

domingo, 4 de marzo de 2012




“El hombre es el único animal que se crea necesidades que nada tienen que ver con la subsistencia del individuo y con la reproducción de la especie. No le basta comer para alimentarse, sino que condimenta los alimentos, de modo que añadan placer a la satisfacción de su necesidad. No le basta vestirse para abrigarse, sino que añade, a esta función tan elemental, la exigencia de confeccionar su ropa con determinadas formas y colores. No se contenta con cobijarse, sino que construye edificioes con líneas armoniosas y caprichosas que exceden de su necesidad: lo cual no ocurre con la guarida del zorro, la madriguera del conejo o el nido de la cigüeña. ¿Hay algo más inútil que la corbata que lleva usted puesta?"

Los renglones Torcidos de Dios. -