¿Qué probabilidades hay de...?
Todos cambiamos.
A mejor o a peor,
interior o exteriormente,
de manera gradual o creando una explosión.
Algunos cambian porque quieren,
porque lo necesitan,
porque los rayos se abren camino a través del pecho
y se convierten en un impulso inevitable de frenar.
Otros cambian porque las cicatrices
empapan la piel de recuerdos que acaban calando
bajo un 'de esto aprenderé', de un 'ya no más'.
Da igual cómo, cuándo o por qué (o quién),
pero no somos más que una versión desactualizada
de lo que está por latir.
¿Qué probabilidades hay de que encontremos a quien nos siga los pasos
en medio de este caos, de este torbellino de cambios y sentimientos?
¿Qué probabilidades hay de agarrar una mano capaz de aguantar
el más fuerte de los vendavales sin que salga despedida hacia otro sitio?
¿Qué probabilidades hay no ser tú quien salte por los aires?
Quizás sólo estemos para cambiarnos y avanzar.
Quizás no exista un camino fijo y las huellas se borren tras de ti,
y lo que viene no es más que la premonición de aquello que
tarde o temprano
se acabará borrando.
En puerta cerrada no entran incendios.
viernes, 30 de marzo de 2018
lunes, 4 de mayo de 2015
calada de ti.
Me calas con tantas miradas
Que la RAE no tiene páginas suficientes
Para definirlas a todas,
Y me deja a mí registrarlas a fuego
En las alas de cada una de las mariposas
Que hibernan en mi estómago
Desde que el otoño que me habita dentro
Se les antoja más cálido
Que todos los campos de margaritas
En los que no estás.
Y cómo las entiendo.
Y es que me abrazas
Y parece que es el mundo el que se gira
Por la gravedad de tus movimientos,
Y las tormentas se quedan
En un burdo intento
Del estruendo que provocas en mis órganos vitales
- que para vital, tú -
Impactando latidos que doblan su velocidad
Cuando me miras
Cuando me tocas
Cuando me vibras.
Vivir en tu piel
Es como echarle un pulso a la suerte,
Como desafiar huracanes o reírme del frío,
Incapaz de atravesar tu piel curtida de miedos
Como lo hago yo
O como,
Sin pedir permiso -ni necesitarlo-,
Lo hacen cada una
De tus mil y dos sonrisas
Que componen las cuatro estaciones
Con una misma palabra en común:
Suerte.
Que la RAE no tiene páginas suficientes
Para definirlas a todas,
Y me deja a mí registrarlas a fuego
En las alas de cada una de las mariposas
Que hibernan en mi estómago
Desde que el otoño que me habita dentro
Se les antoja más cálido
Que todos los campos de margaritas
En los que no estás.
Y cómo las entiendo.
Y es que me abrazas
Y parece que es el mundo el que se gira
Por la gravedad de tus movimientos,
Y las tormentas se quedan
En un burdo intento
Del estruendo que provocas en mis órganos vitales
- que para vital, tú -
Impactando latidos que doblan su velocidad
Cuando me miras
Cuando me tocas
Cuando me vibras.
Vivir en tu piel
Es como echarle un pulso a la suerte,
Como desafiar huracanes o reírme del frío,
Incapaz de atravesar tu piel curtida de miedos
Como lo hago yo
O como,
Sin pedir permiso -ni necesitarlo-,
Lo hacen cada una
De tus mil y dos sonrisas
Que componen las cuatro estaciones
Con una misma palabra en común:
Suerte.
viernes, 3 de abril de 2015
Inmortal.
Te hago inmortal, amor,
una vez más.
'Qué irónico que unas sábanas
brinden más calor a una suicida
que un puente.
Que unos cuantos besos
amarren más fuerte
que unas cadenas.
Que una mirada atraviese
el hilo que me cose
- y recose -
las siete mitades
de mi alma
y las hace una,
que envuelves en una sonrisa
y te autoregalas.
Qué irónico que tengas la nariz helada
todas las noches
y el corazón en brasas
capaz de desafiar
al mismísimo invierno.'
una vez más.
'Qué irónico que unas sábanas
brinden más calor a una suicida
que un puente.
Que unos cuantos besos
amarren más fuerte
que unas cadenas.
Que una mirada atraviese
el hilo que me cose
- y recose -
las siete mitades
de mi alma
y las hace una,
que envuelves en una sonrisa
y te autoregalas.
Qué irónico que tengas la nariz helada
todas las noches
y el corazón en brasas
capaz de desafiar
al mismísimo invierno.'
jueves, 30 de octubre de 2014
Carta de despedida.
Y nuestro café se enfrío;
se esfumó el calor
como el de mi piel al pensarte.
como mis ganas de buscarte
en el colchón,
en mi cintura,
en mis planes.
Saboreamos cada trago
notando cada sorbo más amargo...
No supimos disfrutar jamás
ni el principio ni el final.
Tratamos de alargarlo como pudimos
sabiendo que después de ese café
vendría el adiós
y que después del adiós
ya no vendría nada.
Y cuesta imaginar una nada con la misma persona
con la que un día no muy lejano imaginaste algo.
Finalmente nos levantamos
y mis pisadas huyeron de ti.
Y allí se quedaron los posos de un café
junto a nuestras ganas de ser algo.
Restos, todo restos.
Fue una tarde fría y amarga como aquel café,
de sorbos lentos y palabras rápidas,
de miedo a despedirse
habiéndonos despedido hace mucho.
se esfumó el calor
como el de mi piel al pensarte.
como mis ganas de buscarte
en el colchón,
en mi cintura,
en mis planes.
Saboreamos cada trago
notando cada sorbo más amargo...
No supimos disfrutar jamás
ni el principio ni el final.
Tratamos de alargarlo como pudimos
sabiendo que después de ese café
vendría el adiós
y que después del adiós
ya no vendría nada.
Y cuesta imaginar una nada con la misma persona
con la que un día no muy lejano imaginaste algo.
Finalmente nos levantamos
y mis pisadas huyeron de ti.
Y allí se quedaron los posos de un café
junto a nuestras ganas de ser algo.
Restos, todo restos.
Fue una tarde fría y amarga como aquel café,
de sorbos lentos y palabras rápidas,
de miedo a despedirse
habiéndonos despedido hace mucho.
sábado, 4 de octubre de 2014
A veces el mundo se nos hace demasiado grande, o nosotros nos volvemos demasiado pequeños, sintiéndonos indefensos, vulnerables e incapaces de comprender a cada paso que damos que las huellas que vamos dejando atrás se borran y que no puedes estancarte en el pasado, ni vivir de recuerdos.
Paren la vida, que yo me bajo aquí.
Paren la vida, que yo me bajo aquí.
sábado, 20 de septiembre de 2014
Déjame decirte...
Déjame decirte que la magia no está en los cuentos
ni en las hadas.
Que se crea en sus labios cuando me besa
y termina en mis clavículas en forma de mordisco.
Déjame decirte que la belleza no es sólo física
y que lo más bonito que ha pasado por mi vida
no ha sido ella
ni sus ojos,
ni su sonrisa.
Ha sido la magia de sus labios,
su calor al otro lado de la cama
o en el mío.
Porque quién quiere tener un lado de la cama
teniéndola a ella.
Porque quién quiere cuentos o fantasía
pudiendo vivir en sus brazos.
ni en las hadas.
Que se crea en sus labios cuando me besa
y termina en mis clavículas en forma de mordisco.
Déjame decirte que la belleza no es sólo física
y que lo más bonito que ha pasado por mi vida
no ha sido ella
ni sus ojos,
ni su sonrisa.
Ha sido la magia de sus labios,
su calor al otro lado de la cama
o en el mío.
Porque quién quiere tener un lado de la cama
teniéndola a ella.
Porque quién quiere cuentos o fantasía
pudiendo vivir en sus brazos.
jueves, 4 de septiembre de 2014
Y menos mal.
Me sé de memoria el mapa que forman los lunares de tu espalda
tanto que, pienso creo siento
es la constelación más hermosa que he visto
y mira que me he tirado horas mirando las estrellas.
Pero ya no hace falta
estás aquí.
Me sé de memoria esa curva tan bonita
que acontece de tu sonrisa
que ilumina el aire,
el agua del mar
esta habitación, la tuya y mi vida.
Esa bendita curva de tu sonrisa
ese bendito olor que hay en tu cuello
en tu pelo
en tu boca
y en todas tus camisas.
Me sé de memoria lo que quieres que te susurre
y cuando quieres que te grite.
Ese punto de éxtasis en el que no puedo respirar
porque sólo puedo verte a ti,
tocarte a ti,
sentirte a ti.
Y qué dulce es morir sobre tu cuerpo.
Como las hojas que van cayendo cuando se marcha la primavera.
Despacito. Como los caracoles.
Como paseando por ese río en el que suena esa canción.
Te dije que tengo miles de canciones ligadas a un recuerdo pero
si te soy sincera sólo hablaba de ti.
En todas ellas.
Partituras de canciones que se baten en el aire
con la luz de tu sonrisa.
Yo que pensaba que no había nada más bonito
que la luna de madrugada
y entonces tú.
Y menos mal que me llenas la vida de flores
y las noches
(los días las madrugadas)
de besos
qué suerte que tus palabras
qué suerte que
tus caricias tus miradas infinitas
qué suerte que tú,
y menos mal que no hay nada más poderoso
ni bonito
en el mundo entero
que tú.
tanto que, pienso creo siento
es la constelación más hermosa que he visto
y mira que me he tirado horas mirando las estrellas.
Pero ya no hace falta
estás aquí.
Me sé de memoria esa curva tan bonita
que acontece de tu sonrisa
que ilumina el aire,
el agua del mar
esta habitación, la tuya y mi vida.
Esa bendita curva de tu sonrisa
ese bendito olor que hay en tu cuello
en tu pelo
en tu boca
y en todas tus camisas.
Me sé de memoria lo que quieres que te susurre
y cuando quieres que te grite.
Ese punto de éxtasis en el que no puedo respirar
porque sólo puedo verte a ti,
tocarte a ti,
sentirte a ti.
Y qué dulce es morir sobre tu cuerpo.
Como las hojas que van cayendo cuando se marcha la primavera.
Despacito. Como los caracoles.
Como paseando por ese río en el que suena esa canción.
Te dije que tengo miles de canciones ligadas a un recuerdo pero
si te soy sincera sólo hablaba de ti.
En todas ellas.
Partituras de canciones que se baten en el aire
con la luz de tu sonrisa.
Yo que pensaba que no había nada más bonito
que la luna de madrugada
y entonces tú.
Y menos mal que me llenas la vida de flores
y las noches
(los días las madrugadas)
de besos
qué suerte que tus palabras
qué suerte que
tus caricias tus miradas infinitas
qué suerte que tú,
y menos mal que no hay nada más poderoso
ni bonito
en el mundo entero
que tú.
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