viernes, 4 de enero de 2013
Tantas cosas...
¡Cuántas veces he soñado en poder sentirme libre, en reencarnarme en rama! En esa que baila al ritmo del viento, o aquella que es tan alta, capaz de tocar el viento y llegar hasta el horizonte.
A veces he querido no ser humana...
Yo quiero ser aire, tocar con suavidad tus labios, besarlos sin que lo notes. Sentirme algo que puedas apreciar sin descubrir quién soy en realidad. Producir una sinfonía con un corto silbido, desordenar tus cabellos con mis manos imaginarias.
Contemplo el agua y me reflejo en ella. Yo quiero ser agua. Ser ola poderosa que lo arrase todo, o ser nítida y clara. Azul intenso, siempre mansa. Tú, sumergido en mi mundo marino. Tus manos golpeando mi pecho, y al salir hacia el exterior, saber que tú has estado dentro.
Una rosa, ser una rosa. Tan bonita por fuera, tan bella, tan delicada. Sentir cómo tus manos me arrancan de mi seno. Pero aun así, quiero estar contigo. Ver cómo tus ojos contemplan mis pétalos. Acercas tus labios, y en ese momento, yo intento ser tuya. Desprender un dulce aroma que te haga viajar al más allá, a un paraíso perdido en el fondo de tu ser.
Por un momento sentirme feliz. Pero luego, termina la fantasía. Yo, rosa. Soy para otra. Quizá sea tu hermana, quizá una amiga, pero los celos me ciegan y no veo más allá.
Endurezco mis defensas y se clavan en tu mano, brota un líquido rojo, que recorre tus dedos. Yo caigo al suelo, pero en ese momento, me doy cuenta de que has sido mío.
Yo quiero ser fuerte y necesaria, ser sol. Una gran bola de fuego de la que todos dependan y preguntarme entonces: ¿Qué harías sin mí? Salir de día, cuando todo es mejor, todo feliz. Te veo tan contento, siempre haciendo el bien a los demás. Todo eso aumenta mi felicidad y brillo. Me siento orgullosa de poder verte así. Pero luego, por las noches, mi camino se oscurece. Las fuerzas se me agotan y me voy desvaneciendo. Oculta tras la luna me pongo a pensar: ¿Para qué me sirve tanto poder si tan lejos tú estás y no puedo alcanzarte?
Luna plateada, raya de horizonte, imposible de alcanzar. Quieres ir hasta mí pero no sabes cómo ir. Por las noches puedes verme, y aunque acompañada estoy, aún espero en silencio que puedas estar junto a mí.
Deseo ser tantas cosas, cosas inalcanzables, pero capaces de soñar. Quiero serlo todo y no quiero ser nada. Quiero ser poderosa como el sol, o delicada como la rosa. Quiero acariciarte como el aire u ocultarte como el agua. Pero he descubierto al fin, que la única razón por la que quiero todo esto es que estés aquí. Y mis sueños ya se acaban, en esta hoja han volado hasta lo más alto del paraíso, para deciros:
A veces he querido no ser humana...
viernes, 26 de octubre de 2012
Conciencia.
Hoy vengo a hablar sobre una frase escrita por unos de los mejores escritores que existen actualmente en España. Hablo de Carlos Ruiz Zafón. La frase está sacada del libro "Marina" y dice así:
"Al fin y al cabo... ¿qué clase de ciencia es ésa, capaz de poner un hombre en la Luna pero incapaz de poner un pedazo de pan en la mesa de cada ser humano?"
Esta frase siempre me ha conmovido. Y es que si lo pensamos fríamente nosotros somos los únicos culpables de que atrocidades como ésta sigan tan presentes en nuestra vida.
Tenemos una serie de valores morales aprendidos desde la infancia, donde nos inculcaban que el valor de la vida humana estaba por encima de todo. Nada más lejos de la realidad.
Lo que parecía algo indispensable en nuestra vida ha pasado a ser una noticia más cada varios meses, donde sentados en nuestro cómodo sofá vemos y nos "consternamos" por las desdichas de millones de niños que cada día mueren de hambre, de frío. Por no hablar de las miles de familias desahuciadas, de la cantidad de personas que cada noche se buscan la vida por las frías calles de su ciudad.
Y después de saber todo esto, seguimos sin hacer nada. Seguimos llorándole a nuestros padres para que nos den más dinero para salir, para que nos compren caprichos que se nos antojan de vez en cuando y para tener al día nuestro armario.
¿Realmente tenemos derecho a "consternarnos" viendo cómo sucede todo y no haciendo nada?
Querer es poder.
Nosotros creamos este mundo.
Nosotros levantamos edificios, monumentos, puentes.
Nosotros construimos carreteras y vinculamos una ciudad de otra con innumerables vuelos diarios, trenes, autobuses.
Nosotros somos los que decidimos el curso de las cosas, y nosotros mismos nos sentamos en el sofá a esperar que todo cambie como si de un puzzle se tratase. Como si cada ficha de ese puzzle pudiera hacer algo por sí sola. No puede. Se necesitan todas para formar una construcción completa.
Una sola mente no va a cambiar nada.
Pero... ¿y si entre todos aportamos nuestro granito de arena?
"Al fin y al cabo... ¿qué clase de ciencia es ésa, capaz de poner un hombre en la Luna pero incapaz de poner un pedazo de pan en la mesa de cada ser humano?"
Esta frase siempre me ha conmovido. Y es que si lo pensamos fríamente nosotros somos los únicos culpables de que atrocidades como ésta sigan tan presentes en nuestra vida.
Tenemos una serie de valores morales aprendidos desde la infancia, donde nos inculcaban que el valor de la vida humana estaba por encima de todo. Nada más lejos de la realidad.
Lo que parecía algo indispensable en nuestra vida ha pasado a ser una noticia más cada varios meses, donde sentados en nuestro cómodo sofá vemos y nos "consternamos" por las desdichas de millones de niños que cada día mueren de hambre, de frío. Por no hablar de las miles de familias desahuciadas, de la cantidad de personas que cada noche se buscan la vida por las frías calles de su ciudad.
Y después de saber todo esto, seguimos sin hacer nada. Seguimos llorándole a nuestros padres para que nos den más dinero para salir, para que nos compren caprichos que se nos antojan de vez en cuando y para tener al día nuestro armario.
¿Realmente tenemos derecho a "consternarnos" viendo cómo sucede todo y no haciendo nada?
Querer es poder.
Nosotros creamos este mundo.
Nosotros levantamos edificios, monumentos, puentes.
Nosotros construimos carreteras y vinculamos una ciudad de otra con innumerables vuelos diarios, trenes, autobuses.
Nosotros somos los que decidimos el curso de las cosas, y nosotros mismos nos sentamos en el sofá a esperar que todo cambie como si de un puzzle se tratase. Como si cada ficha de ese puzzle pudiera hacer algo por sí sola. No puede. Se necesitan todas para formar una construcción completa.
Una sola mente no va a cambiar nada.
Pero... ¿y si entre todos aportamos nuestro granito de arena?
lunes, 1 de octubre de 2012
Un latido inconfesable de pensar en ti cada mañana
Un sueño resquebrajado alimentado por tus miedos
Un dolor en el pecho que me mantiene atada al suelo
Un sentimiento reprimido de esperanza vana.
Me siento contrariada por todo esto que siento
Por cada lágrima derramada en cada intento
De haber buscado en tu sonrisa algo más
De lo que en realidad podías llegarme a dar.
Sé que el fallo es mío y no debí confiar
Pero me enseñaron desde cría a enfrentar la realidad
Sin mirar más allá del placer o del dolor
Quien no arriesga no gana y eso se aplica al amor.
Y aún así de nada me arrepiento
Porque aquellos momentos de alegría en mi vida
Me darán la fuerza para luchar día tras día
Y recordar que si me duele es porque siento.
Y que si siento... merece la pena.
Si no luchas por aquello que sientes... ¿Por qué vas a luchar?
Un sueño resquebrajado alimentado por tus miedos
Un dolor en el pecho que me mantiene atada al suelo
Un sentimiento reprimido de esperanza vana.
Por cada lágrima derramada en cada intento
De haber buscado en tu sonrisa algo más
De lo que en realidad podías llegarme a dar.
Sé que el fallo es mío y no debí confiar
Pero me enseñaron desde cría a enfrentar la realidad
Sin mirar más allá del placer o del dolor
Quien no arriesga no gana y eso se aplica al amor.
Y aún así de nada me arrepiento
Porque aquellos momentos de alegría en mi vida
Me darán la fuerza para luchar día tras día
Y recordar que si me duele es porque siento.
Y que si siento... merece la pena.
Si no luchas por aquello que sientes... ¿Por qué vas a luchar?
viernes, 20 de julio de 2012
Quizás no llegue a ser nadie.
Quizás no consiga hacer de la música mi forma de vida.
Quizás fracase.
Pero estoy orgullosa de haber llegado hasta aquí, y pondré todo mi empeño en seguir creciendo cada vez más.
Que no se diga que no lo intenté, que no hice nada por conseguirlo.
Al menos, eso es lo que dice aquel viejo refrán: Quien algo quiere, algo le cuesta.
martes, 12 de junio de 2012
Una nunca sabe el giro que, de repente, puede tomar la vida.
Te levantas cada mañana, desayunas y sales de casa, pensando en lo que vas a hacer a continuación. Nunca pensando en el futuro. Nunca te paras a pensar qué te pasará el año que viene, qué harás, si estarás o no con alguien, si estarás feliz o en una situación dura.
Cuando eché la inscripción a Bachillerato tuve miedo. Miedo porque yo, en ese momento, no era una persona demasiado social. O más que social, se puede decir que se me atragantaba el hecho de convivir en un grupo.
Nunca se me ha dado bien eso del día a día en una clase, agrupación, como queráis llamarlo. Pero desde luego, no pensé, ni siquiera imaginé que iba a acabar siendo el mejor curso de mi vida.
He aprendido demasiadas cosas este año, y diría que todo (o casi todo) me ha salido tan bien que, a veces, sigo sin creérmelo.
Echo la vista atrás, cuando paseaba por las calles de Portugal con esa sensación en el cuerpo de inseguridad, de pensar que aquello no iba a salir bien, y ahora me río de esa absurda versión de mí misma.
Este año he cumplido más objetivos de los establecidos.
He crecido mentalmente (y físicamente también, para qué negarlo), como persona y con ella mis valores. He logrado hacerme un pequeño hueco entre todos ellos y ser realmente feliz.
Jamás lo había sido como hasta ahora.
Aunque, como dice la vieja canción de Celtas Cortos, algo echo en falta y no sé si será el amor.
Lo que sí sé es que puedo decir que me siento feliz de todo lo que he conseguido.
Orgullosa:
De sacar adelante un curso que pensé que jamás iba a sacarme.
De haber conocido a tanta gente especial en la clase: Pilar, Vicky, Alex, David, Ana, Raquel, Eunice... en fin, todos.
De tener la oportunidad de tocar con La Oreja de Van Gogh por mi buen curso en el Liceo de Moguer.
Del viaje a Madrid.
Y el de Ubrique con la banda.
De aprender a sonreír ante todo y todos.
De cada abrazo.
De cada te quiero.
De tenerte conmigo.
Orgullosa de la vida. Y de mí.
lunes, 4 de junio de 2012
¿No sería bonito si fueras mayor?
No tendríamos que esperar mucho tiempo.
¿Y no sería bonito si viviéramos juntas?
En ese tipo de mundo al cual pertenecemos.
Verás que va a ser mucho mejor cuando nos digamos buenas noches.
¿No sería bonito si pudiéramos despertar juntas cuando empieza el día?
Y después de pasar el día mantenernos toda la noche.
Hemos pasado muchos momentos felices, deseo que cada beso sea interminable.
¿No sería bonito?
Quizá si lo pensamos y lo deseamos, lo esperamos y lo pedimos... podría volverse realidad. Entonces no habrá nada que no podamos hacer.
¿No sería bonito?
Cuanto más lo hablemos peor sería vivir sin ello.
Buenas noches, cariño.
Duerme tranquila.
Te sentí venir, como en una visión, ya estas aquí y mi mente explotó.
Desde que estás conmigo todo brilla con otro color.
Volemos tú y yo en esta inmensidad; no hay droga mejor que en tus brazos estar.
Desde que estás conmigo veo que ahora brilla más el sol; no sé que pasó, que te di mi corazón.
Y ahora voy caminando junto a ti, ya nunca sola vas a ir.
Y ahora voy sonriendo junto a ti, así vamos a vivir.
Canción: Wouldn't it be Nice - The Beach Boys
La promesa sigue en pie.-
No tendríamos que esperar mucho tiempo.
¿Y no sería bonito si viviéramos juntas?
En ese tipo de mundo al cual pertenecemos.
Verás que va a ser mucho mejor cuando nos digamos buenas noches.
¿No sería bonito si pudiéramos despertar juntas cuando empieza el día?
Y después de pasar el día mantenernos toda la noche.
Hemos pasado muchos momentos felices, deseo que cada beso sea interminable.
¿No sería bonito?
Quizá si lo pensamos y lo deseamos, lo esperamos y lo pedimos... podría volverse realidad. Entonces no habrá nada que no podamos hacer.
¿No sería bonito?
Cuanto más lo hablemos peor sería vivir sin ello.
Buenas noches, cariño.
Duerme tranquila.
Te sentí venir, como en una visión, ya estas aquí y mi mente explotó.
Desde que estás conmigo todo brilla con otro color.
Volemos tú y yo en esta inmensidad; no hay droga mejor que en tus brazos estar.
Desde que estás conmigo veo que ahora brilla más el sol; no sé que pasó, que te di mi corazón.
Y ahora voy caminando junto a ti, ya nunca sola vas a ir.
Y ahora voy sonriendo junto a ti, así vamos a vivir.
Canción: Wouldn't it be Nice - The Beach Boys
La promesa sigue en pie.-
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